Checklist de mudanza: todo lo que hay que hacer antes, durante y después de cambiarte de casa
La escritura ya está firmada o el contrato de renta ya tiene tu nombre. Falta lo que nadie disfruta: mudarse. Una mudanza bien planeada son dos días cansados; una mal planeada son tres semanas de buscar el cargador del teléfono en cajas sin etiqueta. Esta es la lista que compartimos con cada cliente al entregarle las llaves.
Un mes antes
- Define la fecha y, si vas a contratar mudanza, pide tres cotizaciones. En Tampico la demanda sube a fin de mes y en vacaciones.
- Haz inventario de lo que tienes y decide qué no se va: vende, regala o dona. Mudar cosas que no usas cuesta dinero y espacio.
- Avisa al arrendador si rentas, con la anticipación que marque tu contrato.
- Programa los servicios de la casa nueva. Luz (CFE), agua (COMAPA del municipio que corresponda), gas e internet. El internet es el que más tarda: pídelo desde ya.
- Investiga la casa nueva. Medidas de puertas y escaleras para muebles grandes, dónde van los aires acondicionados, si hay que pintar o fumigar antes de meter cosas.
- Escuelas. Si cambias de zona, resuelve inscripciones y traslados.
Dos semanas antes
- Empieza a empacar lo que no usas a diario: libros, decoración, ropa de otra temporada, cocina de fiesta.
- Etiqueta cada caja con el cuarto de destino y un resumen del contenido. Un número y una lista en el teléfono funciona aún mejor.
- Cambia tu domicilio en el banco, tarjetas, SAT, INE (si quieres votar en la nueva sección), IMSS o ISSSTE, seguro del coche, suscripciones y tiendas en línea.
- Pide la última lectura de luz y agua de la casa que dejas para cerrar cuentas sin sorpresas.
- Respalda documentos importantes y guárdalos en una carpeta que viaje contigo, no en el camión.
La semana de la mudanza
- Confirma la mudanza y el horario. Si vives en edificio o fraccionamiento, avisa a la administración y reserva el elevador o el acceso.
- Arma la caja de primer día: papel de baño, jabón, toallas, sábanas, cargadores, café, cafetera, un juego de platos y vasos, herramientas básicas, foco de repuesto, botiquín.
- Vacía el refrigerador y descongélalo el día anterior.
- Fotografía el estado de la casa que dejas (si rentabas) y de la casa nueva al llegar.
- Deja limpio. Es lo que te devuelve el depósito y lo que tú querrías encontrar.
El día
- Ten a la mano agua, efectivo y propinas.
- Primero los muebles grandes, luego las cajas por cuarto. Que los cargadores sepan a qué cuarto va cada cosa: para eso están las etiquetas.
- Arma las camas primero. Es lo único que necesitas tener listo esa noche.
- Revisa los servicios: luz, agua, gas, que el aire enfríe.
- Cambia las cerraduras si compraste casa usada. No sabes cuántas copias de la llave anterior existen.
La primera semana
- Conoce a los vecinos y pregunta lo que importa: día de la basura, presión del agua, qué pasa con la lluvia, administración.
- Ubica el hospital más cercano, farmacia 24 horas, supermercado, cerrajero y plomero de confianza (pregunta a los vecinos).
- Revisa el buzón de la casa anterior unas semanas más o pide que te reenvíen correspondencia.
- Da de alta el predial a tu nombre si compraste, y verifica que el agua haya quedado a tu nombre.
- Guarda la escritura o el contrato en un lugar seguro, con copia digital.
Lo que más se olvida
Las llaves del buzón, el control de la cochera, los manuales de los electrodomésticos, el cable del módem que hay que devolver, y avisarle a tu mamá la nueva dirección.
Mudarse es el último paso de un proceso largo. En Rickpoint acompañamos la compra o la renta hasta la entrega de llaves, y esta lista es parte de la entrega. Si estás a punto de cambiarte de casa en la conurbada y todavía no la tienes, escríbenos.
